¿Es posible crear un texto literario completo, que respete
las propiedades de adecuación, coherencia y cohesión en 140 caracteres? Tarea
harto difícil, pero no imposible. Proliferan en las redes sociales toda clase
de textos literarios que condensan una gran expresión en un escaso número de
palabras. Muchos de estos textos emplean como canal de difusión la red social
Twitter. Al conjunto de estas pequeñas obras se le conoce bajo el nombre de
“Twitteratura”. Esta forma peculiar de nanoliteratura se alimenta,
fundamentalmente de géneros literarios de cierta tradición como el haiku, el
pseudohaiku o el microcuento o el microrrelato.
En las fechas cercanas a la noche más terrorífica del año,
los profesores de Lengua Castellana y Literatura de 1º Bachillerato propusimos
a nuestros alumnos la posibilidad de crear la I Muestra de Twitteratura
fantástica y de Terror “Paraíso”. La tarea era muy sencilla: tan solo era
necesario tuitear un microcuento de terror en el que se dejaran patentes las
características del género.
Escribir un micorcuento exige imaginación, brillantez y
tiempo de meditación. El ejercicio de condensación expresiva se vuelve en
ocasiones una labor ardua y compleja. Si a esto se le suma el tratar de crear
un texto que se enmarque dentro de los límites de la literatura fantástica,
todo se vuelve aún más complicado.
Antes de comenzar con el proceso de escritura, se ofreció a
los alumnos una breve antología de microrrelatos de terror que pudieran
servirles de inspiración.
Después se les motivó para que comenzaran su proceso de
escritura, invitándoles a que respetaran las características genéricas, las
normas básicas de coherencia y cohesión y de ortografía. Los alumnos, dada la
complejidad de la condensación de contenido, podían emplear hasta tres tuits
para desarrollar su texto y etiquetar a su profesor de la asignatura, de manera
que se facilitara con ello la interactuación y el proceso de retroalimentación.
Sin embargo, para ediciones posteriores, creemos que es conveniente crear un
hashtag común, sencillo y breve, que no reste demasiados caracteres de
escritura.
Se pusieron en juego muchas armas que habitualmente tenemos
dormitando en nuestra cabeza: la creatividad, el ingenio, el interés por el
trabajo bien hecho, la curiosidad, la capacidad de concentración expresiva, el
cuidado de la lengua y la ortografía… Muchas competencias lograron activarse
con este trabajo, y lo más importante, poco a poco se fue generando interés por
el género del microcuento y por otras formas de nanoliteratura.
Recogimos el resultado de esta actividad en este vídeo.
Esperamos que os guste.
En cuanto a la evaluación, al alumnado se le propuso
previamente a la tarea una rúbrica con el objeto de que conocieran los
indicadores de desempeño a evaluar por el profesor y a autoevaluar por el
alumno. En el enlace inferior se puede descargar esta rúbrica.

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